Dicen que...

Alfonso es un músico eminentemente de directo. Es donde más jugo se saca a sí mismo y es donde más jugo se le saca. Destaca su ejecución con la guitarra. Tiene un sonidazo. Como si no fueran solo dos manos las que la tocan. Emociona la pasión con la que toca y canta. La misma pasión que le pone a la vida. También su alegría, su fuerza y su entrega.

 

Sus conciertos suelen ser un ir y venir, donde a veces es más un maestro de ceremonias que un “artista” al uso: aparece y desaparece oportunamente en su recital, abriendo paso a unas voces y acompañando a otras...Sus conciertos son algo más que cantar y tocar, es vivir, "experienciar" la música. La autenticidad del encuentro musical.

 

La entrega, la pasión y el amor por lo que hace, por la generosidad en el compartir, el ansia de libertad, por la fuerza, las risas, la alegría, el sudor y el cariño que se derraman en cada nota, en cada verso que invita a la introspección, su camino para encontrar la vida. Todo esto es lo que se experimenta en sus directos y que aquí podrás a penas intuir. Igualmente pasa y disfruta lo disfrutable.